jueves, 23 de mayo de 2013

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Cambios que incluye el DSM-5 con respecto al DSM-IV-R



El pasado sábado 18 de mayo, la Asociación Americana de Psiquiatría presentó oficialmente la última versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), conocido como DSM-5, en el marco de su congreso anual, celebrado en San Francisco (EE.UU.).

En relación con el DSM-IV-R, el DSM-5 incluye cambios en lo referente a la organización de los trastornos, los cuales se enmarcan en cuanto a la edad, sexo y características del desarrollo del paciente, eliminándose el sistema de evaluación multi-axial, ya que creaba “distinciones artificiales”.

Además, esta nueva versión llega con cambios en los diagnósticos específicos de los trastornos mentales. Entre ellos destacan los siguientes:

  • La categoría "Trastornos del Espectro Autista". Dentro de esta categoría se encuentran ahora el Autismo, el Síndrome de Asperger, el Trastorno Desintegrativo Infantil y el Trastorno Generalizado del Desarrollo.
  • Se puede diagnosticar depresión cuando los síntomas de dicho trastorno aparecen tras la pérdida de un ser querido en los dos meses anteriores, cuando antes éste era un criterio excluyente.
  • Se introduce el Trastorno de Estado de Ánimo Disruptivo y No Regulado, que caracteriza a los niños "con irritabilidad persistente y frecuentes episodios de descontrol de conducta (rabietas), tres o más veces a la semana durante más de un año", con la finalidad de reducir el diagnóstico de trastorno bipolar en la infancia, cuya prevalencia se ha visto aumentada debido a que el DSM-IV-R incluía los problemas de irritabilidad crónica severa dentro de esta categoría diagnóstica y, a menudo, eran considerados por los profesionales sanitarios como un síntoma de manía en niños.
  • Asimismo, se incorpora el Trastorno por Consumo de Sustancias, que engloba a los trastornos por abuso de sustancias y la dependencia de sustancias. Además, se ha creado una nueva categoría para recoger las “adicciones conductuales”, donde se incluye el Juego Patológico (antes recogido en la categoría de “trastornos de control de impulsos no clasificados”).
  • Ahora es posible diagnosticar el TDAH en adultos. Además, ahora los síntomas en niños deben aparecer antes de los 12 años para ser diagnosticados, en vez de antes de los 7, como versaba en la anterior versión del manual.
  • Los Trastornos de Ansiedad, los Trastornos Disociativos, el Trastorno Obsesivo Compulsivo y el Trastorno por Estrés Postraumático (antes unificados en el mismo epígrafe) se describen en apartados independientes, para legitimar su carácter distintivo. Además, este último (TEPT) incluye ahora los síntomas "re-experimentación, hiperactivación, evitación y alteraciones negativas persistentes en las cogniciones y el estado de ánimo”.
  • El Trastorno Depresivo Mayor incluye dos categorías que pretenden recoger con más exactitud la ideación suicida: desorden del comportamiento suicida y autolesión no suicida.
  • La transexualidad deja de considerarse un trastorno mental.
  • Además, se introducen nuevos trastornos: 
    • Trastorno por Atracón: personas que comen en exceso más de 12 veces en tres meses. 
    • Trastorno de Excoriación: rascado compulsivo de la piel. 
    • Trastorno de Acaparamiento: hasta ahora considerado un síntoma del Trastorno Obsesivo Compulsivo, y definido como la “dificultad persistente de desprenderse de objetos, independientemente de su valor". 
    • Trastorno Disfórico Premenstrual
    • Trastorno Neurocognitivo leve.
Fuente: Infocop

Un saludo,
Adrián Infante Dionisio

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4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy ilustrativo el artículo. Un saludo. Gracias. Burgui.

Psicología UHU dijo...

Me alegro de que te guste (bueno, el mérito es del Colegio de Psicólogos que lo ha publicado en su web). Gracias a ti por leerlo. Long.

Marco ANtonio Ceron Hernandez dijo...

Excelente, muy, pero muy buen articulo ..!!!

MindUp Psicólogos dijo...

A su vez, cabe destacar que al observar los criterios diagnósticos de juego patológico, propuestos por el DSM IV-TR y el DSM-5, se observan diferencias significativas entre ambas clasificaciones. El DSM-5 especifica una duración mínima de 12 meses para el diagnóstico de juego patológico, recoge especificaciones acerca de las remisiones (remisión inicial y remisión continuada) y la gravedad de la adicción (leve, moderada y grave) en el momento en el que se lleva a cabo el diagnóstico y no contempla el ítem de la clasificación anterior, que hacía referencia a la realización de actos ilegales por parte de los jugadores para poder así financiar el juego. Si os interesa profundizar en la adicción al juego, más comúnmente conocida como ludopatía, os invitamos a leer una artículo que hemos elaborado sobre ello articulo addicion al juego

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